Tras dejar sus estudios universitarios para dedicarse al cuidado de su madre y un familiar, Marjorie transformó la necesidad de flexibilidad en un próspero negocio de eventos en La Serena que hoy lleva alegría a diversas localidades de la región.
Hace trece años, la vida de Marjorie Gálvez parecía tener un rumbo claro en los pasillos de un hospital. Cursaba el tercer año de enfermería cuando el destino le planteó una encrucijada: su madre y una familiar con síndrome de Down requerían cuidados a tiempo completo. «El amor a veces es tan grande que uno deja muchas cosas de lado», confiesa Margeri, quien no dudó en postergar su carrera para asumir una labor que, aunque agotadora, era ineludible .
Lejos de rendirse ante la limitación de tiempos, Marjorie buscó una forma de generar ingresos que le permitiera compatibilizar el trabajo con su rol de cuidadora. Fue en la tranquilidad de su hogar donde encontró la respuesta: sus habilidades manuales. Comenzó fabricando cotillón en goma eva, un inicio modesto que pronto encendió la chispa de algo mucho mayor.
Lo que partió como manualidades pequeñas evolucionó rápidamente. Con el tiempo, Marjorie invirtió en sus primeras 20 sillas infantiles, luego abrió una casa de cumpleaños y, adaptándose a los cambios, migró hacia los eventos a domicilio. Hoy, su emprendimiento es una operación logística robusta capaz de montar eventos con mobiliario para 100 personas, ofreciendo desde candy bars y decoración con globos hasta estaciones de alimentos completas.
Su tesón ha sido reconocido con el apoyo de instituciones como FOSIS y la Fundación Luksic, lo que le permitió adquirir maquinaria clave para su expansión. Actualmente, su servicio no conoce fronteras dentro de la región, llevando sus producciones más allá del radio urbano de La Serena, a localidades como Caleta Hornos, Guanaqueros, Tongoyo y el Valle.
Para Marjorie el mensaje es claro: cambiar de planes no es fracasar, es rediseñar la ruta. «Cuesta, pero se puede; hay que ponerle harto corazón», asegura, demostrando que incluso en los momentos donde uno se siente limitado, la constancia puede construir una nueva y exitosa realidad .


